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En este curso, explicaremos los pasos, documentos, cumplimentación y registro de los mismos en LookUpHome. Las tareas comunes y habituales de un agente comercial de LookUpHome son documentar en las diferentes etapas con los Clientes PROPIETARIOS y DEMANDANTES las relaciones básicas, contractuales y legales necesarias. Una buena documentación de los procesos mejora la eficiencia, la calidad y la consistencia de las operaciones, además de transmitir a los clientes orden, profesionalidad e imagen de marca.
En el sector inmobiliario, la relación entre pain points, argumentación comercial y cierre es clave para lograr resultados. El proceso no empieza intentando convencer, sino entendiendo primero el pain point del cliente, es decir, su necesidad real (vender rápido, maximizar precio, evitar riesgos, delegar gestión, etc.). A partir de ahí, la argumentación comercial debe construirse en base a ese problema concreto, explicando cómo el servicio del agente aporta una solución clara y medible. Cuando la argumentación está alineada con la necesidad real del cliente, el cierre deja de ser presión comercial y pasa a ser una consecuencia lógica, ya que el cliente percibe que avanzar es la mejor decisión para resolver su situación.
El curso “Objeciones habituales y cómo neutralizarlas” tiene como objetivo que el agente inmobiliario aprenda a identificar, interpretar y gestionar de forma profesional las resistencias más comunes de los clientes, entendiendo que detrás de muchas objeciones no hay un problema real, sino dudas, miedos o percepciones equivocadas. A lo largo del curso se trabajan las principales objeciones del sector (precio, comisión, exclusiva, tiempos de venta, etc.), enseñando no solo qué responder, sino cómo hacerlo: con criterio, empatía y apoyándose en datos de mercado. El enfoque no es “rebatir” al cliente, sino acompañarle en su proceso de decisión, generando confianza y alineando sus expectativas con la realidad, con el objetivo final de mejorar la conversión comercial y la calidad del servicio.
La ISO 9001:2025 no es un sello decorativo, es un sistema de gestión que estructura y profesionaliza la forma en que trabaja una agencia inmobiliaria. En un sector tradicionalmente poco estandarizado, la implantación de un sistema de calidad supone definir procesos claros, establecer responsabilidades, documentar procedimientos y medir resultados. Esto implica que cada captación, valoración, visita, negociación y cierre siga un método verificable y trazable. La norma obliga a trabajar con enfoque de mejora continua, gestión de riesgos, control documental y orientación al cliente. En la práctica, significa reducir errores, evitar improvisaciones y garantizar coherencia operativa en todo el equipo. En un mercado competitivo, la ISO no solo aporta orden interno, sino también confianza externa, posicionando a la agencia como una organización estructurada, profesional y orientada a la excelencia en el servicio.
La valoración de un inmueble no es únicamente un ejercicio técnico, sino un proceso en el que intervienen el análisis de mercado, la oferta y la demanda, y la psocología de propietarios y compradores. En este curo aprendeás a valorar inmubles de forma profesionales, identificando los principales sesos cognitivos que afectan a la toma de decisiones, y aplicando un método basado en datos objetivos y comparables de mercado y estrategia de precio. El objetivo es formar agentes capaces de alinear expectativas con la realidad del mercado y defender valoraciones con criterio, profesionadidad y rigor.
El agente no pone precios, gestiona decisiones en un mercado imperfecto... ¡El PRECIO no lo fija el propietario, ni la inmobiliaria, lo fija el mercado!
En el sector inmobiliario, la relación entre pain points, argumentación comercial y cierre es clave para lograr resultados. El proceso no empieza intentando convencer, sino entendiendo primero el pain point del cliente, es decir, su necesidad real (vender rápido, maximizar precio, evitar riesgos, delegar gestión, etc.). A partir de ahí, la argumentación comercial debe construirse en base a ese problema concreto, explicando cómo el servicio del agente aporta una solución clara y medible. Cuando la argumentación está alineada con la necesidad real del cliente, el cierre deja de ser presión comercial y pasa a ser una consecuencia lógica, ya que el cliente percibe que avanzar es la mejor decisión para resolver su situación.